En realidad parece que las condiciones son las que eligen matarnos o por mucho oxígeno o por poco, o por terremotos o por huracanes. En el horror de la violencia por la guerra o en la lucha por la supervivencia o por un simple efecto casual.
Se mata sin necesidad, se recurre a ideas falsas a teorías. Y la urgente cesación de toda contaminación, o el padecimiento porque el agua y el aire no son los más puros.
La muerte en todas partes por virtud de que unos tienen tanto y otros no tienen nada. En la resistencia y en la ambición, en el deseo y en la enemistad, en la pelea y en la amistad, en el atrevido crimen perfecto y en la manera de que se acaba con los sueños de alguien. En todo esta la muerte y hace falta se revele el asesino.